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Lectio Divina - Evangelio Dominical



Lectio Divina : “Si me aman, cumplirán mis mandatos”
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 Lectio Divina: Si me aman, cumplirán mis mandatos

 

Para comprender y vivir el Evangelio

  

P. Óscar Arias

 

Lectura del Santo Evangelio

 

Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos.

Y yo rogaré al Padre, y Él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes:

El Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes, en cambio, lo conocen, porque Él permanece con ustedes y estará en ustedes.

No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes.

Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero ustedes sí me verán, porque yo vivo y también ustedes vivirán.

Aquel día comprenderán que yo estoy en mi Padre, y que ustedes están en mí y yo en ustedes.

El que recibe mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él".

 

San Juan 14,15-21.

 

 


Meditación

Después del bellísimo discurso de Jesús sobre el Buen Pastor (capítulo 10 de San Juan), donde dice: "conozco a mis ovejas y ellas escuchan mi voz... el Buen Pastor da la vida por sus ovejas"; etc.; vendrá el capítulo que habla de la muerte y resurrección de su amigo Lázaro, presentándose Jesús, como la Resurrección y la Vida. Es por este gran milagro que el Sanedrín decide su muerte.

 

En el capítulo 12 viene descrita la premonición de su glorificación, con la narración de aquella mujer que lo unge con perfume, como preparándolo para su hora.

 

Un capítulo más adelante, (13) antes de la fiesta de la pascua, Jesús concentra su atención en sus discípulos; cena con ellos, comenzando con el lavatorio de pies, anuncia la traición de Judas y Pedro y entonces llegamos al capítulo 14 que algunos llaman: "el discurso de despedida".

 

Jesús se presenta en la primera parte como el Camino, la Verdad y la Vida, evangelio que escuchamos el domingo pasado. El día de hoy, en la liturgia, escuchamos que Jesús promete a sus discípulos otro Defensor, alguien que los consuele, otro Paráclito (para-kaleo, ad-vocatus), Intercesor, Abogado, alguien llamado para estar en nuestra ayuda, defensa.

 

Contemplación

 

Este discurso tiene como palabras iniciales algo maravilloso: "No se turbe su corazón" (14,1) ¡Qué bien nos conoce Jesús! A quienes nos decimos seguidores suyos, que nos preocupamos eternamente de un montón de cosas. "Si me aman, cumplirán mis mandatos y Yo le pediré al Padre que les envíe otro Paráclito".

 

En una ocasión en que me tocó cambiar de comunidad, fui a decirle a la secretaria que ya no iba a estar en la parroquia, para que ya no me agendara citas o celebraciones en ese lugar y al enterarse de la noticia, lo primero que me dijo fue: "Padre y ¿ya le dijo a sus amigos que se va?". ese día me dio mucha risa y con ternura constaté lo acertado de su expresión. Realmente no nos preocupó la mudanza o el lugar a donde me cambiaron, no me puse a discutir con el párroco las cosas que me iba a llevar, nada de eso; la única preocupación, era cómo se iban a quedar las personas que acompañaba, la gente cercana con quien había podido entablar una amistad.

 

Por eso, al leer el Evangelio de este VI domingo de Pascua y releer completo el "discurso de despedida" del capítulo 14, me doy cuenta que Jesús, al ver cerca su hora, el final de su vida; tuvo la única y misma preocupación, solo se preocupó de cómo se iban a quedar aquellos Doce amigos suyos, les llamó amigos, porque ellos sabían ya lo que venía.

 

Pero no solo se preocupó Jesús por ellos, sino que dejó todo arreglado, les dijo que si se mantenían en su amor, si lo amaban, cumplirían sus indicaciones, se mantendrían unidos y se seguirían amando, continuando con la misión que les habría de encomendar, de llevar el anuncio del Reino de Dios por todas partes, con sus palabras y con signos mayores que los que hizo Jesús. Para ello, pide al Padre el gran Don, el Intercesor, el Paráclito, para que Otro continuara la misión que Él empezó.

 

¡Qué gran enseñanza y qué gran regalo nos dejó Jesús! Supo cumplir su misión y regresar al Padre, sin dejarnos huérfanos, porque es el Espíritu Santo, el mismo Dios quien quedará con nosotros para que podamos llevar a cabo la encomienda de Jesús.

 

Oración

 

¡Ven Espíritu Santo y llénanos de amor! ¡Ven Espíritu Santo, enséñanos, renuévanos, Señor!

 

Acción

 

Esta semana hagamos oración por aquellas personas que forman parte de nuestra historia, pero que han tenido que separarse físicamente por cualquier razón, hagamos alguna llamada para agradecer lo que significan para nosotros o llevemos a cabo alguno de sus encargos, para que su memoria y enseñanza siga presente en nuestra vida.

 

P. Oscar Arias

Escrito y/o Publicado por:

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