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Lectio Divina - Evangelio Dominical



Lectio Divina :Vayan y proclamen
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Lectura del Santo Evangelio

En aquel tiempo se apareció Jesús a los Once, y les dijo: “Vayan por todo el mundo y proclamen la buena noticia a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvará, pero el que no crea, se condenará. A los que crean, les acompañarán estas señales: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán en lenguas nuevas, cogerán serpientes con sus manos, y aunque beban un veneno, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos sanarán”. (Mc 16, 15-18)

 

 

¿Qué dice el texto?

Este texto bíblico corresponde a la parte final del Evangelio según san Marcos, quien nos dice que la misión es un envío que consiste en anunciar a Cristo, que muriendo destruyó la muerte y resucitando nos dio una nueva vida. Esta misión no tiene fronteras, es decir, no es sólo para una nación o un país, o para un determinado grupo de personas; es universal, para todos.

Para san Marcos la expresión “proclamar el Evangelio” es muy significativa, pues en esta acción, no sólo se anuncia a Cristo, sino que es Cristo mismo quien se hace presente en el anuncio. Por ello son importantes las señales que Cristo promete que acompañarán a los que creen, pues ellas hablarán de la presencia de Cristo y su victoria sobre el mal; la Vida que vence todo signo de muerte. “Hablar lenguas nuevas” alude a la presencia del Espíritu Santo, quien suscita un camino de fe mediante el anuncio, lo mismo que “imponer las manos en los enfermos” alude a la caridad que debe procurar la Iglesia en favor de los hermanos más necesitados. Esta contemplación empuja a la misión y la oración se convierte en caridad. El Espíritu Santo que suscita testigos de Cristo.

 

¿Qué me dice el texto?

La misión de anunciar a Cristo no es una tarea exclusiva de los obispos, sacerdotes, religiosos o religiosas. Es un don que Dios entrega a todos los bautizados. Por lo que podemos precisar, que la misión no es una obligación, sino la correspondencia al amor de Cristo; así que, ¡tú también eres misionero! Tal vez esto te haga preguntarte: Si soy padre o madre de familia, ¿cómo puedo ser misionero? Y tal vez de esto vengan todavía más preguntas: un político que fue bautizado, un policía, doctor, abogado, estudiante de primaria, preparatoria, universitario; ¿cómo pueden ser misioneros?

¡Y esto es lo extraordinario! Que la misión se desempeña allí donde tú estás. Tan sólo reflexiona un momento: qué pasaría si todos viviéramos nuestra fe, compartiéndola con acciones concretas, por ejemplo, la honestidad. Imagina, qué pasaría si aquel taxista decide no alterar su taxímetro por vivir su fe; o si aquel político se desviviera en la búsqueda del bien de la sociedad por amor a Cristo. O si aquel estudiante decidiera mejor preparar bien su examen que copiar a un compañero. Nuestra sociedad sería otra, ¿no crees? Esto es una parte de lo que significa ser misionero; y que se puede precisar así: traducir la fe en Cristo en tu vida, en tus obras; pues en la medida en que vives tu fe, te haces misionero, como expresó el Papa Benedicto XVI, serías un Evangelio vivo, donde los demás pueden leer en tu vida a Cristo. ¿A qué te impulsa vivir el Evangelio y en qué te comprometes?

 

¿Qué me hace decir el texto?

“Acompaña, oh Señor, a tus misioneros en las tierras por evangelizar, pon las palabras justas en sus labios, haz fructífero su trabajo”. Que la Virgen María, Madre de la Iglesia y Estrella de la Evangelización, acompañe a todos los misioneros del Evangelio. Amén.

(Oración del Papa Benedicto XVI, con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones, el texto entre comillas, son palabras del teólogo John Henry Newman).

 

¿Qué me motiva a hacer el texto?

En nuestra Iglesia, hay misioneros que han consagrado su vida para llevar a Cristo donde aún no lo conocen. Seamos generosos compartiendo de lo poco que tenemos con ellos, a través de la limosna de este día; también, orando por su vocación y perseverancia, y comprometiéndonos a vivir el amor de Cristo para proclamarlo con nuestra vida.

 

Escrito y/o Publicado por:

"Desde la Fe" Redacción
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