Órgano de Información de la Arquidiócesis de México

Página de Inicio - Eco Semanal



Una vida por los necesitados
-
Disminuir Texto Aumentar Texto Enviar por Email Imprimir
A Monseñor Óscar Arnulfo Romero le encantaba tomar una tortilla, “le ponía arroz o queso, y la compartía con los campesinos, con la gente sencilla”, recuerda el que este domingo es el hombre más feliz sobre la faz de la tierra, el cardenal Gregorio Rosa Chávez, amigo íntimo del mártir a quien el Papa eleva a los altares en la Plaza de San Pedro del Vaticano. 

Si bien el cardenal Rosa Chávez, – el principal promotor salvadoreño de esta causa– hubiera querido que la ceremonia de canonización se realizara en la tierra que vio nacer y morir al mayor defensor de la justicia y de los pobres que ha tenido El Salvador, celebra gustoso el cumplimiento de este sueño que comparten millones de personas en el mundo.

Este domingo es uno de los 7,000 salvadoreños que participan en la celebración presidida por Francisco, y se ha comprometido a “entregar” el saludo del pueblo mexicano al nuevo santo, pues “para Mons. Óscar Romero, México significaba mucho”, dice en entrevista para Desde la fe. 

Romero viajó a México siendo sacerdote, en un momento en el que era delicado caminar por las calles con sotana o alzacuellos. “De aquellos tiempos –apunta– guardó una gran amistad con dos ancianitos de Tepito, gente santa, gente de Dios, gente de la Virgen de Guadalupe. Él se sentía muy a gusto con ellos”. 

Al también Obispo Auxiliar de San Salvador no le parece extraño que algunos comiencen a referirse a Romero como el ‘Santo de los pobres’, pues “fue un pastor que escuchó a Dios, que oyó el clamor de su pueblo, y se sintió impulsado a guiarlo hacia su liberación, dando la vida por él”.

Un ejemplo de pastor
Es el tipo de pastor que el Papa Francisco quiere, comenta,  “Delante del rebaño para guiarlo, en medio para conocerlo, y detrás para asegurarse que nadie se quede rezagado. Así era”. 

Por su parte, el P. Rogelio Narváez, Director de Cáritas Mexicana, asegura que Mons. Romero –quien ha sido nombrado Santo Patrono de esa institución a nivel mundial– representa “el amor promotor de la persona, el amor transformador de la realidad y de la sociedad, así como el amor que reconcilia y pugna por la fraternidad entre los integrantes de un pueblo”.

Para el sacerdote, esta canonización constituye un parteaguas en la historia de la Iglesia, pero también es un llamado particular a Cáritas, que, como institución, debe ser la caridad traducida en signos de amor por los más pobres, y un esfuerzo por devolver la dignidad a quienes han sufrido la violación de sus derechos”.

El P. Narváez considera que la Iglesia debe tener puesta la mirada en la transformación de la realidad “para que los pueblos tengan una vida plena en Jesucristo: Ese es el parteaguas. Debe haber una conversión institucional para no quedarnos en una Iglesia de preservación, sino ser una Iglesia de puertas abiertas, una Iglesia cercana a los más necesitados, y Romero será nuestro principal intercesor”.
Escrito y/o Publicado por:

COSAM

contacto@desdelafe.mx
Otros Artículos »
AVISO LEGAL: Los textos publicados en este sitio han sido, en su mayoría, elaborados por "DESDE LA FE", publicación semanal editada por la Arquidiócesis Primada de México, A.R. y coordinada por el Departamento de Comunicación Social de la Arquidiócesis de México (COSAM) titular de los derechos de autor y explotación económica. Los textos, imágenes y vídeos publicados de terceros pueden estar sujetos a restricciones establecidas por los titulares de los derechos, en estos casos, su publicación estará acompañada de la fuente. Los contenidos elaborados por "DESDE LA FE" son libres de reproducir para fines de divulgación y promoción, con la única obligación de citar como fuente de proveniencia www.desdelafe.mx. Se prohíbe cualquier uso para fines comerciales o de explotación patrimonial.