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Tips para elegir compadres
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Una familia que pertenecía a mi parroquia y que se preocupaba mucho por subir la escalera del poder, escogió como padrino de su hijo recién nacido a un hombre que en ese momento estaba en la cumbre de la política. Para ellos era importantísimo poderlo llamar familiarmente “compadre”. Lo bautizaron en mi parroquia y, no es exageración, el flamante padrino regaló centenarios como bolo.

Pero todo lo que sube, baja, dice el dicho, y aquel personaje cayó en desgracia, y sus arribistas compadres se apresuraron a ¡volver a bautizar a su hijo para tener otro compadre en la cumbre!

¿Qué es un padrino? 

Lo primero que debemos saber es qué significa ser padrino. Se trata de buen cristiano, ejemplar por su vida honesta, al que la Iglesia encomienda la misión de ayudar a los padres del niño en su educación cristiana. 

Para que sea un cristiano cercano a su ahijado, la Iglesia le pide a los papás que ellos mismos lo escojan, cosa que cada vez es más difícil porque no suelen encontrarse buenos cristianos tan fácilmente.
Para que sean lícitamente padrinos, la Iglesia pide tres cosas: 

1. Que sean mayores de 16 años.
2. Que hayan recibido el Bautismo, la Confirmación y la Primera Comunión.
3. Que sean “o bien casados o bien solteros”; y allí está el problema, porque ya casi nadie se casa por la Iglesia.

Tampoco debe buscarse como padrinos a personas de otra religión, por buenas que sean; o a personas que no tienen un modo honesto de vivir; o personas en actividad alcohólica o bajo drogadicción. El padrino debe ser responsable porque se le encomienda nada menos que ayudar a los papás en la formación cristiana de los niños.

Es una buena obra para un cristiano aceptar responsablemente la invitación de ser padrino, siempre y cuando piense cumplir con su obligación. Sería bueno que desliguemos el ser padrino con esos gastos exagerados que, de hecho, si se hacen, corresponden a los papás.

Quien va a ser bautizado deberá tener un padrino o una madrina o uno y una, que hayan recibido los tres sacramentos de la Iniciación Cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía, y lleven una vida congruente con la fe católica.
 
Los padrinos deberán estar "bien casados o bien solteros", en razón del testimonio que deben dar como colaboradores en la educación cristiana de sus ahijados. 

A las parejas de esposos que pretenden ser padrinos, se les pedirá constancia de su matrimonio eclesiástico, como un medio educativo que lleva a reconocer y a valorar ese estado de vida como exigencia de la vida cristiana.
Escrito y/o Publicado por:

Pbro. Sergio Román del Real
Articulista
http://www.desdelafe.mx/
contacto@desdelafe.mx
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