Órgano de Información de la Arquidiócesis de México

Vida Arquidiocesana



“Superconfesores del Papa” hacen balance del Año de la Misericordia
-
Disminuir Texto Aumentar Texto Enviar por Email Imprimir
En febrero de este año, el Papa Francisco nombró Misioneros de la Misericordia a mil 142 sacerdotes de todo el mundo, a quienes dotó de facultades para absolver pecados reservados a la Santa Sede, y envió a predicar la misericordia divina a través de charlas, conferencias y retiros espirituales; proclamándola entre sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos. Por este doble y hermoso signo, algunos medios de comunicación se refirieron a ellos como los “Superconfesores del Papa”, lo cual toma con humor el P. Juan de Dios Olvera, quien, junto con el P. Martín Muñoz López, fueron los dos sacerdotes de la Arquidiócesis de México elegidos por el Santo Padre para esta importante misión. 

En entrevista para Desde la fe, el P. Juan de Dios comenta que la facultad que les otorgó el Papa Francisco de perdonar pecados reservados a la Santa Sede –es decir, absolutamente todos– concluirá el 20 de noviembre, fecha en que llegará a su término el Jubileo de la Misericordia. “La misericordia es parte esencial del mensaje del Evangelio, y la doctrina de la Iglesia la ha enseñado desde siempre; sin embargo, al declarar el Año Santo de la Misericordia, el Papa ha puesto al tema un acento, con el que se ha logrado sensibilizar a muchas personas, quienes han echado manos a la obra en actos de misericordia, tanto corporales como espirituales”.

El P. Juan de Dios explica que la misericordia va más allá de un simple acto de compasión, al ser una proyección del perdón de Dios que Jesús ha ganado para nosotros en la cruz. “El mayor acto de misericordia lo vivimos en la Misa, cuando Jesús dice: ‘será derramada mi sangre para el perdón de los pecados’; es un perdón gratuito, que, sin embargo, requiere de un arrepentimiento de la persona”.

Señala que ser Misionero de la Misericordia ha sido para él una muy bella experiencia, sobre todo porque fue asignado para esta labor a la Basílica de Guadalupe, donde la Virgen María llevó a cabo un hermosísimo acto de misericordia a través del Acontecimiento Guadalupano. “He estado cada semana en este recinto, con el confesionario abierto para absolver cualquier tipo de pecados; pero también fuera de él; las facultades de un Misionero de la Misericordia valen en todos lados, ya sea en mi parroquia, en Alaska, en China o en cualquier otro lugar del orbe. 

Finalmente, el P. Juan de Dios Olvera manda a través de Desde la fe un doble mensaje; el primero dirigido a los sacerdotes, y el segundo a todo el pueblo de Dios. “Pido a mis hermanos sacerdotes amar, valorar, llevar en el corazón nuestro ministerio de la reconciliación, y recordar siempre que todo sacerdote tiene todas las facultades cuando la persona está en peligro de muerte. Y a toda la comunidad le pido valorar el misterio de la redención, la muerte de Jesús en la cruz; tener siempre presente que Él dio su vida por nosotros para el perdón de los pecados”. 

Por su parte, el P. Martín Muñoz López comenta que, como Misionero de la Misericordia, desde febrero a la fecha, ha asistido a comunidades donde se le solicita para dar pláticas, en las que se profundiza sobre el tema de la misericordia, jornadas que por lo general terminan en confesiones, tras las cuales se invita a la gente a pasar por una Puerta Santa, ya sea de las catedrales o de las iglesias en que se han abierto. 

“La labor de los Misioneros de la Misericordia durante este Año Jubilar –señala el sacerdote–, ha rendido buenos frutos, pues muchas personas han entendido bien la dinámica de recibir la misericordia divina para poder también ser misericordiosas, y han experimentado un cambio desde el corazón. Quienes estuvieron atentos al llamado, han emprendido un camino de cambios que los acercan al Señor”. 

Dijo que el hecho de que el Año de la Misericordia termine formalmente el próximo 20 de noviembre, la actitud que todo cristiano auténtico debe tener, es la de seguir realizando de manera permanente actos de misericordia, ya que éste es el factor que debe identificar los corazones de quienes creen en el Señor Jesús. 

“El llamado a practicar actos de misericordia no es algo nuevo; en el año 2000, durante el Año del Padre, también se llamó a ser misericordiosos. En aquel entonces destacaba mucho la pintura de Rembrandt sobre la Parábola del Hijo Pródigo. La misericordia es un tema permanente; y lo que debemos entender es que ésta queda incompleta si sólo estamos abiertos a la acción piadosa de Dios y no emprendemos un camino de misericordia para bien de nuestros hermanos.
Escrito y/o Publicado por:

COSAM

contacto@desdelafe.mx
Otros Artículos »
AVISO LEGAL: Los textos publicados en este sitio han sido, en su mayoría, elaborados por "DESDE LA FE", publicación semanal editada por la Arquidiócesis Primada de México, A.R. y coordinada por el Departamento de Comunicación Social de la Arquidiócesis de México (COSAM) titular de los derechos de autor y explotación económica. Los textos, imágenes y vídeos publicados de terceros pueden estar sujetos a restricciones establecidas por los titulares de los derechos, en estos casos, su publicación estará acompañada de la fuente. Los contenidos elaborados por "DESDE LA FE" son libres de reproducir para fines de divulgación y promoción, con la única obligación de citar como fuente de proveniencia www.desdelafe.mx. Se prohíbe cualquier uso para fines comerciales o de explotación patrimonial.