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El papel de los católicos frente a la democracia
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Nosotros los católicos tenemos mucho que hacer en favor del bien común: Imdosoc


El proceso electoral que se lleva a cabo de cara a las elecciones del próximo 7 de junio
, donde se renovará la Cámara de Diputados y diversas gubernaturas, así como alcaldías y jefaturas delegacionales, se ha caracterizado por el dispendio de recursos propagandísticos de los partidos políticos, que lejos de informar responsablemente a la sociedad, se dedican únicamente a denostar a los opositores y elogiar sus propios desempeños, tanto en televisión como en radio y prensa escrita. Esto es todo lo que la sociedad mexicana escucha y observa, y de lo que el común de la gente ya parece estar harta.
En entrevista para Desde la fe, Gerardo Cruz González, coordinador del área de Investigación del Instituto Mexicano de la Doctrina Social Cristiana (Imdosoc), habló sobre este fenómeno propagandístico que ha provocado indignación de una gran parte de la sociedad, y sobre el deber de los católicos frente la democracia. 
Señaló que con este escandaloso despilfarro de recursos públicos en propaganda electoral, además de evidenciar su falta de sensibilidad social, los partidos políticos demuestran que carecen de una ética informativa, ya que todo lo que sus propagandas señalan no corresponde a las realidades partidistas; en cambio, sí es en una guerra de la clase política basada en desacreditaciones hacia los oponentes y en apologías de sus propias actuaciones. Pero más allá de los contenidos propagandísticos –advirtió el investigador de Imdosoc–, éticamente no hay fundamento para otorgar recursos públicos a los partidos, y menos en cantidades tan desorbitadas. 
“En otros sistemas jurídicos, sobre todo de Estados europeos, no se le paga a los políticos ni a sus partidos para llevar a cabo sus campañas, y si se llega a hacer, es en menor medida; ellos generalmente van viendo la forma de financiarse. En nuestro país, contrariamente, el despilfarro de recursos públicos en este rubro es de escándalo, y con esto se descarga una injusticia hacia los pobres, lo cual también sucede cuando nuestros servidores públicos no rinden cuentas, o cuando nuestro sistema democrático está prácticamente secuestrado por los partidos políticos y la participación ciudadana se ve recortada en el proceso electoral. 
Cruz González señaló que, sin embargo, el problema de fondo no radica en los partidos políticos, sino en la conciencia que los ciudadanos tenemos de nuestra participación política. “La participación ciudadana es un principio del pensamiento social cristiano en el que Imdosoc está trabajando a partir del fomento de una conciencia personal y social, a fin de que, ya sea con partidos políticos o con candidatos independientes, podamos tener mejores servidores públicos. Si la sociedad es consciente de la realidad que el país vive, lo de menos será que haya una guerra propagandística en los medios de comunicación, pues el electorado basará su voto en la actuación de los funcionarios públicos y en su grado de honestidad, que es el valor fundamental. Pensemos en nosotros como ciudadanos, preguntémonos qué estamos haciendo o qué hemos dejado de hacer para que los partidos políticos se hayan apoderado de nuestra democracia”. 
En cuanto al deber de todo católico frente al reto que representa la consolidación de nuestra democracia, el investigador de Imdosoc señaló que más allá de buscar en la plataforma política de algún partido una copia calca del Evangelio –ya que ninguna lo es–, o de una eventual decisión de abstenerse de votar por considerar que ningún partido se apega a los principios cristianos, o de ejercer el voto de castigo contra el que tenga nuestros dogmas como blanco de ataques, lo que todo miembro de la Iglesia tiene que entender es que su formación ética es más importante que él sentido de su decisión en una jornada electoral; es decir, que no sólo en ese día, sino desde antes, se requiere de la participación organizada de los miembros de la Iglesia en favor de una sociedad más digna.
“En Imdosco hicimos recientemente la Encuesta Nacional de Cultura y Práctica Religiosa “Creer en México”, y los datos que ésta ha arrojado nos hacen un llamado urgente a la organización de la sociedad civil y en particular en sectores como la Iglesia. La encuesta nos ha indicado que sólo el 5 por ciewnto de los entrevistados, muchos de los cuales dijeron ser católicos, participa en labores sociales de forma organizada; es decir, que la gran mayoría de mexicanos no participa ni en una asociación civil, ni en un grupo parroquial ni en alguna instancia que trabaje por el bien colectivo. Simple y sencillamente existe un desinterés por las causas comunes, y esa es la razón por la cual nuestra democracia está en desgracia”, aseguró Cruz González.
Comentó que hay aspectos rescatables dentro de la democracia mexicana, que como ciudadanos debemos salvaguardar, tal es el caso de la división de poderes del Estado, la existencia de institutos electorales y la creación de instancias que trabajan en favor de la transparencia, estructuras de nuestro sistema que si pierden la calidad ética y moral corren el riesgo de corromperse y perder todos sus avances. Es nuestro deber como ciudadanos –dijo– seguir fortaleciendo estas estructuras que trabajan en favor de nuestra democracia, de manera que si pasada la jornada electoral el ciudadano detecta que en el proceso hubo vicios, corrupción o trampas, puede ejercer su derecho de protestar, pero entonces esta protesta debe hacerse aun si el partido por el que optamos fue favorecido de manera poco clara. 
“Lo importante no es que el partido de nuestra elección gane, sino que se respete el derecho de todos los mexicanos a elegir a nuestros gobernantes, de que se acaben las irregularidades, los vicios en el proceso electoral; si queremos tener un mejor país no podemos quedarnos parados ante actos ilícitos, como tampoco ante fenómenos como la alarmante diferencia entre ricos y pobres, o ante las injusticias sociales que se viven en un Estado donde no se respetan los derechos humanos. 
Señaló que el resultado de la Encuesta Nacional de Cultura y Práctica Religiosa “Creer en México” habla sobre la indiferencia que se ha desarrollado en los miembros de la Iglesia hacia temas como los derechos humanos o las cuestiones sociales y políticas; “mucho se debe a que nos hemos autocensurado, como si profesar algún credo redujera nuestra actividad al interior de los templos y que en la vida pública no tuviéramos nada qué hacer; sin embargo, debe ser lo contrario, los valores del Evangelio en lo referente al pensamiento social cristiano, como la dignidad de la persona, el bien común, el respeto a la vida o la solidaridad tienen que hacerse presentes en la sociedad”. Dijo que no puede haber democracia sin participación ciudadana, la cual es necesario alentar mediante la formación, “y nosotros como católicos tenemos mucho que aportar al respecto”.
“Debemos confiar en Dios, que nos da claridad para el camino, que nos ayuda a tener esperanza; pero también perder el miedo a participar. Cristo nos invita a hacerlo, a organizarnos para tener una sociedad más justa, donde los funcionarios públicos trabajen en favor de la sociedad, especialmente de los más necesitados, de los más vulnerables, de los pobres”, finalizó.


¡Votemos y participemos!
México llega a un nuevo proceso electoral en medio de una profunda crisis de credibilidad en la mayoría de sus instituciones, funcionarios y políticos. Los ciudadanos perciben que los partidos políticos no están ofreciendo propuestas claras y concretas para mejorar la situación. Pese al desánimo que todo esto puede provocar, el proceso electoral del 7 de junio es una oportunidad para hacer algo ¡El voto es un derecho y un deber! Por eso, los Obispos de la Dimensión Fortalecida de la Pastoral de Justicia, Paz, Reconciliación, Fe y Política, han publicado los siguientes lineamientos: 
1. Conocer, analizar y compartir opiniones sobre las propuestas de los diferentes candidatos.
2. Votar responsable y libremente sin dejar que nadie compre nuestro voto.
3. Al Pueblo de Dios se le pide seguir promoviendo la dignidad de la persona y el respeto a sus derechos humanos y políticos.
4. A los funcionarios y candidatos, les pedimos un comportamiento ético-político sensible a la necesidad de los mexicanos.
5. A los medios de comunicación les recordamos la oportunidad que tienen de informar con la verdad para que los ciudadanos puedan ejercer mejor su voto.
6. Si el 7 de junio se nota alguna anomalía, ¡denúncienla a las autoridades!
7. Tras la elección, seamos protagonistas en la construcción de nuestro país. 

Escrito y/o Publicado por:

"Desde la Fe" Redacción
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