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Mons. Luis María y madre María Angélica intercesores para cambiar la realidad de México
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El postulador de la Causa de Canonización de estos dos siervos de Dios viajó a México para desarrollar una serie de actividades. 


Este año se festeja el centenario del primer encuentro en el Señor de los siervos de Dios, la madre María Angélica Álvarez Icaza con su director espiritual Mons. Luis María Martínez Rodríguez, quien fuera Arzobispo de México. Lo que inició como una amistad espiritual sigue produciendo frutos de vida eterna a través de los escritos que ambos sostuvieron por muchos años y que ella nombra los Encantos del amor divino. 
En ese contexto y para motivar al conocimiento, estudio e imitación en el amor de Dios de estas dos grandes personalidades mexicanas del siglo pasado, el postulador de sus causas de canonización, el P. Pedro Fernández Rodríguez, reconocido doctor en Teología y penitenciario en la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, viajó a México para desarrollar una serie de actividades en la Arquidiócesis capitalina. 
El P. Fernández ofreció varias conferencias en el monasterio de la Visitación de Santa María, fundado por la madre María Angélica. En la Parroquia San Bernardino de Siena, en Xochimilco −acompañado por el obispo auxiliar de la VIII Vicaría, Mons. Andrés Vargas Peña y el P. Adrián Huerta Mora, vicepostulador de la causa de canonización−, dictó una conferencia magistral sobre la vida mística de estos dos siervos de Dios.
También el pasado jueves celebró una Misa en la Capilla de la Inmaculada Concepción de la Catedral Metropolitana, donde descansan los restos de Mons. Luis María Martínez, y el viernes presentó en el Arzobispado de México el libro Vida mística de la sierva de Dios María Angélica Álvarez Icaza.
Entrevistado por Desde la fe, el P. Fernández Rodríguez destacó la importancia de dar a conocer la figura de Mons. Luis María Martínez, quien fue un gran Arzobispo de México, desde 1937 hasta su muerte en 1956, y de la madre María Angélica, “dos personas superiores”, “dos almas místicas” que tienen mucho que aportar como ejemplos e intercesores en la realidad concreta de la Iglesia en el México de hoy.
“Mons. Luis María Martínez, siendo rector del Seminario y luego obispo auxiliar de Morelia, trabajó mucho por la organización de los católicos para hacer presente la Iglesia en el país, y como Arzobispo de México, su gran labor fue buscar la reconciliación social y política después de la Guerra Cristera, pero también hay que resaltar su vida de santidad, pues fue director espiritual de muchas almas y un gran defensor de los pobres”, refirió.
Sobre la madre María Angélica Álvarez Icaza, manifestó que es otra alma superior: una monja de clausura contemplativa, encerrada en un monasterio, a quien el Señor le concedió grandes gracias místicas, entre las que sobresalen el matrimonio espiritual y la gracia de la “acción” que se puede describir como la identificación con Cristo Sacerdote y víctima, que no tiene nada que ver con el ministerio del sacerdocio, sino que es “gracia íntima, del alma” y además “con una gran fuerza a la hora de pedir a Dios la misericordia para México”.
Sobre el proceso de beatificación de estos dos siervos de Dios, el P. Fernández Rodríguez explicó que ambos están a la espera del estudio de los teólogos de la Congregación para la Causa de los Santos.
Para que las causas avancen es necesario que personas conocedoras de la teología espiritual y la teología mística realicen estudios sobre la vida mística de estos dos servidores de Dios, “que fueron cristianos católicos superiores en un momento difícil para la historia de México, que nos ayudan a darnos cuenta de la importancia de la relación con Dios, de la oración y de la penitencia, señaló el postulador.
“Su mensaje fundamental es decirnos que hay que rezar y hacer penitencia siempre, tener contacto con Dios, y en la actualidad nos recuerdan cómo hacer presente a la Iglesia en todos los sectores de la sociedad. Vivimos en una sociedad muy conflictiva, hay mucho pecado, y Dios tendrá que hacer algo para que esto cambie, pero necesitamos siempre personas santas, que estén cerca de Dios y que recen tanto que merezcan para nosotros el perdón”, apuntó.

La obra 
Vida mística de la sierva de Dios María Angélica Álvarez Icaza, es el título del libro publicado por la Librería del Vaticano, con prólogo del arzobispo de México, cardenal Norberto Rivera Carrera.
El texto es un estudio teológico sobre la vida mística de la madre María Angélica, en cuyo contexto sobresale la gracia mística de la “acción” recibida por la sierva de Dios y aprobada por su director espiritual, el también siervo de Dios, Mons. Luis María Martínez Rodríguez.
En el prólogo del libro, el Card. Rivera Carrera señala que este estudio supone una invitación a la reflexión y a la oración, deseando que otros teólogos se animen a contribuir en el discernimiento de esta gracia mística de la “acción” recibida por la madre María Angélica, que es un “reto” para explicar con verdad y respeto los misterios “encantos del amor divino”, como los llamaba la sierva de Dios.


Escrito y/o Publicado por:

"Desde la Fe" Redacción
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